Gran Muralla: La escarcha sorprende a los turistas

Cada año, con la llegada del invierno, la Gran Muralla China cambia de aspecto. La nieve y el hielo cubren largos tramos del monumento, convirtiendo uno de los sitios más visitados del mundo en una ruta resbaladiza y desafiante. Las bajas temperaturas dificultan la caminata. Los visitantes se ven obligados a avanzar lentamente, agarrándose a las barandillas para evitar caídas y mantener el equilibrio. Las imágenes que circulan en línea muestran una escena que se repite cíclicamente: la belleza atemporal de la Gran Muralla envuelta en hielo, poniendo a prueba incluso a los turistas más precavidos.


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