Los tomates sicilianos en el punto de mira: las infecciones por Salmonella aumentan en Europa

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En los últimos meses, las autoridades sanitarias europeas han registrado una ola de infecciones transmitidas por alimentos que ha afectado a más de 300 personas en 16 países. ¿La culpable? Una bacteria rara. Salmonella StrathconaY un principal sospechoso: los tomates cherry cultivados en Sicilia. Así lo afirma el ECDC, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que ha iniciado una investigación junto con la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Los datos son claros: el brote se está propagando y el riesgo podría estar más cerca de lo que imaginamos.

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Qué pasó: las cifras de la epidemia

Desde agosto de 2022, al menos 324 personas en toda Europa han contraído salmonelosis causada por la cepa Strathcona. Se han confirmado casos en 16 países de la UE/EEE, entre ellos Alemania, Francia, Austria y Suecia. El pico de contagios se produjo en la primavera de 2024, con un aumento repentino de las infecciones. Las autoridades sanitarias describen un "brote persistente" y han iniciado una investigación transnacional para rastrear el origen de la infección.


Sospechas sobre los tomates cherry sicilianos

Según expertos del ECDC y la EFSA, los tomates pequeños (tomates cherry y tomates dátiles) son la fuente alimentaria más probable del brote. Las investigaciones epidemiológicas apuntan directamente a varias granjas de Sicilia, que suministraron lotes distribuidos por toda Europa. Los pacientes afectados tenían en común el consumo de tomates crudos adquiridos en supermercados que se abastecían de dichos productores. Aunque no se dispone de evidencia microbiológica directa sobre la fruta, la relación con las infecciones se considera plausible y preocupante.


¿Por qué los tomates corren tanto riesgo?

Los tomates son difíciles de proteger. Se consumen crudos, a menudo sin pelar. Y si la contaminación no es solo externa, sino que penetra en la pulpa, lavarlos no es suficiente. El ECDC plantea la hipótesis de que la bacteria podría haberse transmitido a través del agua de riego contaminada o fertilizantes no controlados. Los procesos de cosecha y distribución también podrían haber contribuido a la propagación de la cepa. La complejidad de la cadena de suministro dificulta aislar con precisión la fuente de la contaminación.


Síntomas y defensas: lo que los consumidores deben saber

La salmonelosis se manifiesta con fiebre, náuseas, cólicos, vómitos y diarrea. En la mayoría de los casos, remite en pocos días, pero puede ser peligrosa para niños, ancianos y personas frágiles. Los expertos recomiendan lavar bien los tomates, guardarlos en el refrigerador y, si es posible, cocinarlos. Es fundamental evitar la contaminación cruzada en la cocina: nunca corte fruta ni pan con el mismo cuchillo que use para cortar verduras sin lavar.


La posición de Italia: el papel de Sicilia

Italia está en el centro de la investigación, no solo como productor, sino también como consumidor. Hasta el momento no se han reportado brotes significativos, pero las autoridades están monitoreando de cerca la situación. Algunos supermercados italianos ya han iniciado controles internos. El Ministerio de Salud insta a la ciudadanía a verificar siempre el origen de los productos y a priorizar los suministros trazables y certificados.


Investigaciones en curso: lo que aún no sabemos

La cepa Strathcona no es nueva: lleva más de una década circulando en Europa, pero nunca con esta intensidad. Los expertos aún no han identificado definitivamente la fuente exacta de contaminación. Se están llevando a cabo investigaciones que involucran agua, suelo, fertilizantes y procesos de envasado. Hasta la fecha, no se han emitido retiradas oficiales de productos, pero la alerta se mantiene alta. El ECDC continúa recopilando datos y analizando nuevos casos.


Conclusión: precaución, no pánico

La situación es grave, pero controlable. Las autoridades europeas están colaborando para contener la epidemia. Mientras tanto, los consumidores pueden contribuir con decisiones informadas y buenas prácticas culinarias. Mantenerse informado, evitar el alarmismo y seguir las directrices oficiales es la mejor manera de protegerse.


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