En Nueva York, la cirugía estética está explorando territorios cada vez más extremos. La última tendencia se llama AlloClae y es un tratamiento que utiliza grasa humana extraída de cadáveresCon el tratamiento adecuado, se remodela el cuerpo sin recurrir a procedimientos invasivos. Presentado como una solución innovadora para quienes carecen de suficiente grasa corporal para transferir, el método está arrasando en las clínicas de lujo de Manhattan, pero al mismo tiempo genera reacciones encontradas. Entre promesas de resultados naturales y costos exorbitantes, el detalle más controvertido sigue siendo el origen del material, que para muchos representa un verdadero tabú ético y cultural.
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AlloClae Es un relleno estructural a base de tejido adiposo humano, utilizado para agregar volumen y mejorar los contornos corporales.
La grasa utilizada en el tratamiento proviene de donantes humanos fallecidosSe trata de tejido extraído de cadáveres y destinado, tras un complejo procesamiento, a su uso estético en otros pacientes.
Antes de ser utilizada, la grasa es esterilizado, purificado y libre de ADN, lo que lo hace seguro para la inyección. Según los cirujanos citados, el material final mantiene una estructura similar a la grasa natural, lo que permite resultados más suaves que los rellenos sintéticos.
En los últimos años, ha aumentado la demanda de tratamientos menos invasivos que la cirugía tradicional. AlloClae se suma a esta tendencia, ofreciendo una alternativa a procedimientos más complejos como la liposucción y el lipofilling.
El tratamiento es elegido mayoritariamente por gente muy delgada O quienes, tras una pérdida de peso significativa, no tienen suficiente grasa corporal para transferir. En estos casos, la grasa externa se convierte en la única opción para ganar volumen.
La idea de utilizar grasa extraída de cadáveres Por motivos estéticos, es el elemento que más impacta a la opinión pública. A pesar de las garantías médicas, a muchos les cuesta aceptar el origen del material.
Algunos lo llaman progreso científico, mientras que otros califican el tratamiento de «macabro». Esta misma dicotomía ha contribuido a que AlloClae se haya convertido en un tema viral y ampliamente debatido.
Según se informa, los costos del tratamiento pueden alcanzar hasta decenas de miles de dólares, haciéndolo accesible sólo a una clientela muy selecta.
Quienes han elegido AlloClae hablan de recuperaciones rápidas y resultados visualmente naturales, especialmente en glúteos, caderas y senos. Estos testimonios avalan el éxito del método.
Los médicos enfatizan que la grasa se procesa rigurosamente y no contiene material genético activo. Desde un punto de vista clínico, se considera segura.
A pesar de ello, sigue siendo un tratamiento relativamente nuevo y Faltan datos a largo plazo sobre los efectos a lo largo del tiempo, un elemento que llama a la cautela.
AlloClae representa un punto de inflexión que divide al sector: para algunos es la evolución natural de la medicina estética, para otros, una línea que no debe cruzarse. Ciertamente, el uso de grasa humana de cadáveres ya ha cambiado la forma en que hablamos de la cirugía estética, llevando el debate mucho más allá de la simple búsqueda de la belleza.
¿Qué es AlloClae?
Es un relleno estético que utiliza grasa humana de donantes fallecidos, tratada y esterilizada.
¿La grasa utilizada realmente proviene de cadáveres?
Sí, el tejido adiposo se extrae de donantes humanos fallecidos y luego se reprocesa.
¿Es AlloClae un tratamiento seguro?
Según los cirujanos, sí, pero al ser una técnica reciente aún no hay datos a largo plazo.